El Ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce Catacora, junto al Presidente del Directorio y la Gerente General del Banco Unión, Fernando Arteaga y Marcia Villarroel, fueron los encargados de la entrega de los certificados de desembolso en la agencia que esta casa bancaria tiene en la avenida Juan Pablo II, El Alto.El acto también contó con la presencia de decenas de microproductores, a nombre de los cuales habló Marisol Poma, una productora de leche del municipio de Viacha.
La oferta de créditos a productores agropecuarios tiene el objetivo de crear oportunidades de crecimiento económico y la apertura de empleos en el campo, además de fomentar la generación de ingresos para las familias del área rural y respaldar, de esta manera, la producción de alimentos para el mercado interno.
Con lo cual también se está impulsado, “no solamente la seguridad alimentaria, sino la seguridad con soberanía alimentaria, lo que significa que los bolivianos tenemos que desarrollar la capacidad de producir alimentos para nosotros mismos”, dijo el ministro Arce Catacora.
Un efecto positivo inmediato en la economía de la ciudadanía es que al haber una producción sostenida de alimentos en el país, los precios de los artículos agropecuarios (aves, porcinos, carne de res, hortalizas, tubérculos, gramos, etc.) se mantienen muy bajos respecto de los mercados de los países vecinos. De manera que el pueblo boliviano no tiene problemas de abastecimiento para preparar sus alimentos, algo que no siempre ocurre en otros puntos de Latinoamérica.
Villarroel además de explicar las particularidades de la línea de Microcrédito Agropecuario, puso el énfasis en que los préstamos se canalizan a través de las 90 agencias de Banco Unión y que los fondos canalizados corresponden a los recursos de esta casa bancaria.
El Ministro de Economía y Finanzas Públicas destacó que la incursión del Banco Unión en el ámbito del crédito al sector pequeño agropecuario se hace en el contexto de que el Tesoro General de la Nación (TGN) posee el 97,4% de las acciones de esta entidad bancaria.
“Es un banco de los bolivianos -dij-, es un banco que ha introducido con esta tecnología de crédito agropecuario una nueva versión, un nuevo elemento que acerca al productor con el Estado boliviano a través de nuestro banco”.
Por ello pidió a los productores que recibieron los créditos que cumplan con el pago puntual de las cuotas, para que esos recursos, que provienen de los mismos fondos del Banco Unión, vuelvan a ser prestados a otros microproductores del área rural.
Resaltó, asimismo, que el Banco Unión está demostrando que el Gobierno puede “fomentar” la producción agropecuaria y que el pequeño productor no está “solo”, porque “ahora ya no hay un Estado que no mira al pequeño productor; por el contrario el pequeño productor tiene un aliado en el Gobierno Nacional y en las instituciones que dependen del Gobierno Nacional para poder crecer”.
Recordó que durante los gobiernos neoliberales (1985-2005) las administraciones estatales sólo destinaban recursos fiscales a los grandes empresarios y grandes agropecuarios, sin tomar en cuenta al sector pequeño productor agropecuario.
Las condiciones del crédito
En la línea de Microcrédito Agropecuario se canaliza recursos en bolivianos, en montos que van desde los Bs1.000 a los Bs105.000, con tasas de interés de 12% a 15% anual (tasa fija a 24 meses y tasa variable a partir del mes 25); la forma de pago puede ser, según la capacidad de pago del cliente, bimestral, trimestral, semestral, anual; y personalizado, de acuerdo con el flujo de caja del productor.
Si el crédito se invertirá en capital de operación, los plazos pueden ser hasta 12 meses, para las actividades agrícolas; y hasta 18 meses para las actividades pecuarias. En el caso de que el préstamo se destine a capital de inversión, el plazo puede ser hasta 60 meses.
Una de las ventajas para los pequeños productores es que el Fondo de Garantía (Propyme) cubre el 50% de la garantía necesaria para acceder al crédito, mientras que el otro 50% lo debe presentar el prestatario.
Tomando en cuenta las limitaciones de la realidad rural, el Banco Unión consideró diferentes opciones para la garantía de este 50%, que debe presentar el productor, que va desde las “No Reales”: prendario (ganado semoviente, implementos agrícolas), documentos de custodia (inmueble, vehículo, maquinaria agrícola) y personal; y las “Reales”: prendaria sujeta registro e hipoteca de inmueble y vehículo.
De acuerdo con la información proporcionada por el Banco Unión, en el corto tiempo de implementación del Microcrédito Agropecuario se logró atender a 64 familias y ya se desembolsó Bs. 1.363.000.
Apoyo del BDP
El apoyo estatal al sector también se traduce en la canalización de crédito a través del Banco de Desarrollo Productivo (BDP) que incluye a sectores como el cañero y el productor de quinua. Hay que resaltar que este último grupo de productores rurales jamás había recibido ninguna asistencia económica en anteriores gobiernos.
La estatal Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) también da apoyo al sector agropecuario mediante créditos en especie (como los fertilizantes) y recibe pagos en especie (arroz, azúcar, maíz) que distribuye de manera directa al consumidor.
A su vez, el Ministerio de Desarrollo Rural otorga respaldo a los campesinos y a la producción de alimentos a través de planes como el Programa de Apoyo a la Seguridad Alimentaria (PASA).
Con estos emprendimientos el Estado boliviano consiguió en los últimos años ampliar la frontera agrícola en un porcentaje que varía entre el 10% y 17%.
A nivel general, el BDP canalizó en los últimos años poco más de USD190 millones para el sector productivo urbano y rural, y crear alrededor de 500.000 nuevas fuentes de empleos temporales y permanentes.
