La empresa lucense Fundiciones Pardo presentó el viernes en el juzgado Mercantil concurso voluntario de acreedores, acuciada por las deudas pendientes de cobro. Este tipo de procedimiento se inicia cuando una empresa no es capaz de hacer frente a sus acreedores por distintas razones. En el caso de Fundiciones Pardo, el motivo que ha llevado a la firma a tomar esta decisión ha sido el elevado número de cobros pendientes que acumula, que ascienden a un millón de euros, según indicó la empresa.
Su gerente, José Luis Otero, señaló, no obstante, que a pesar de haberse visto obligada a dar este paso, la empresa «luchará por superar» esta situación y que pretende continuar con su actividad.
Una empresa con más de medio siglo de vida que salió de Campo Castelo. Fundiciones Pardo tiene más de medio siglo de existencia y es una de las empresas más emblemáticas de la capital lucense. Se creó a principios de los años 50, bajo el nombre Talleres R. Pardo, en Campo Castelo. En aquel entonces trabajaba fundamentalmente piezas destinadas a la agricultura y al saneamiento.
