C. JIMÉNEZ
La Universidad de Oviedo mantiene su sede en la Cátedra Jovellanos pese a la delicada situación que atraviesa la Fundación Escuela de Negocios (FENA), última concesionaria del céntrico inmueble, que acaba de salir de allí tras entrar en concurso de acreedores. FENA estaba obligada a gastar dos millones de euros en 20 años para rehabilitar la antigua sede de la Escuela de Empresariales, según la concesión administrativa que los responsables de FENA suscribieron con el Ayuntamiento de Gijón a principios de 2011. Aunque el primer millón debía, obligatoriamente, gastarse durante los primeros siete años de ese calendario, ahora se verán, de nuevo, frustrados los planes para este histórico inmueble. No obstante, pese a la incertidumbre que pesa sobre el edificio, la Universidad de Oviedo tiene previsto mantener allí las actividades de la Casa de las Lenguas en Gijón. Y todo, cuando el equipo de gobierno municipal, de Foro Asturias, aún no ha concretado sus planes para el edificio.
El inmueble pasó a ser de propiedad municipal a través de una permuta con la Universidad de Oviedo para la construcción del edificio de servicios científico-técnicos en las inmediaciones de la Escuela Politécnica. A principios de 2011 el equipo de gobierno presidido por la socialista Paz Fernández Felgueroso lo cedió a la Fundación Escuela de Negocios por 20 años, a cambio de un canon de 1,2 millones de euros más la inversión de otros dos millones para la rehabilitación.
Frustrada la operación con la Escuela de Negocios, el futuro del edificio vuelve a manos del Ayuntamiento que aún no ha decidido los usos que quiere darle. Si en el Pleno del pasado mes de julio la concejala de Hacienda, Carmen Alsina, anunciaba su intención de destinar los cuatro millones de euros pendientes del «Plan A», tras la anulación del proyecto del Bioma Tropical del Botánico, a la rehabilitación del edificio de la antigua Escuela de Empresariales, días después se desdecía. Desde las filas del PSOE, la edil Begoña Fernández anunciaba, tras una comisión de Hacienda, que el gobierno local «no tiene decidido ni siquiera remotamente a qué quiere dedicar el edificio, tampoco tienen valoradas las obras que hay que hacer en él y, en todo caso, descartan que en el edificio se haga una inversión de cuatro millones de euros». La prioridad de la reformas, a la espera de lo que decidan los técnicos municipales, pasa por el sistema eléctrico, la calefacción y las ventanas.
Ajena a estos vaivenes, la Universidad mantiene la programación de los cursos de alemán, chino, francés, inglés, italiano y ruso de la Casa de las Lenguas en las dos sedes de la ciudad: en el edificio de la Cátedra, en la calle Tomás y Valiente, y en el campus. La próxima salida del Ateneo Jovellanos a su nueva sede en el colegio Cabrales conlleva que sólo quedarán presentes, de nuevo, en esta sede, las actividades ligadas a la Universidad de Oviedo.
FENA comunicaba al Ayuntamiento, a principios de julio, que renunciaba al convenio de la concesión de ocupación del inmueble. Desde la institución docente se escucharon desde el inicio varias voces disconformes con la operación, contrarias tanto a la cesión del edificio a la Escuela de Negocios como a la tasación realizada sobre el inmueble, por importe de 3 millones de euros.
